| “RELACIÓN DE DEPENDENCIA” por por el Dr. Alejandro H. Perugini
Volumen 2 de la colección de la SOCIEDAD ARGENTINA DE DERECHO LABORAL dirigida por el Dr. Julio Armando Grisolia Editorial: HAMMURABI. 315 Páginas. Prólogo: Dr. Héctor J. Scotti Agosto 2004
Comentario de Hector J. Scotti
"Esta película, al igual que otras muchas "road movies", trata, también, sobre el reencuentro del padre perdido". Jürgen Müller "Cine de los '90", reseña crítica de "Un Mundo Perfecto" de Clint Eastwood.
Lo que van a leer en las páginas que siguen es, verdaderamente, un "filme" del "camino", un recorrida visual y en muy distintos planos (longitudinal y transversal, horizontal y vertical, temporal y geográfico)
de esa noción esquiva, inasible de lo que es (¿ha sido?) la piedra de toque del contrato de trabajo: la "relación de dependencia".
El derrotero se inicia con los orígenes históricos del trabajo, para continuar luego con la reacción contra las formas capitalistas y liberales de los siglos XVIII y XIX y el comienzo del maquinismo industrial, para culminar de alguna manera con el concepto clásico de la relación de dependencia.
Se recorren también, aunque desde distinto enfoque, los espinosos senderos de la subordinación técnica, de la económica y de la jurídica, de la inserción en una organización empresaria ajena y de la necesidad de incoporar, también, en el ámbito tuitivo del Derecho del trabajo a vinculaciones que, si se partiera de los criterios tradicionales, no lo estarían o lo estarían insuficientemente, arribándose así a una inquietante descripción del estado actual del problema: quienes se
encuentran aprehendidos en la noción de "dependiente" no solamente son cada vez menos, numéricamente hablando, sino que, además de no recibir la misma protección de décadas atrás, tratan de fugarse (en el sentido literal del verbo) de una figura que, por múltiples razones, aparece cada vez más desprestigiada.
Desde otro punto de vista, se acomete también el examen de otras cuestiones que desbordan, indudablemente, el concepto de
"contrato de trabajo" y, aún, el de "contrato" mismo: fenómenos como los de la "parasubordinados" o "cuasiasalariados" y las consecuencias que se derivan de vinculaciones muy alejadas del Derecho laboral como, entre otras, las del trabajo familiar o del voluntariado social.
Hay, también, una suerte de travesía geográfica en la impecable evaluación que habrá de leerse a continuación. No falta la referencia,
sucinta pero certera, a la problemática de nuestra disciplina en las sociedades más poderosas y desarrolladas del mundo, pero, de igual modo, se incursiona, con toda propiedad, en el estado, calamitoso, en que se encuentra el Derecho del trabajo en los países como los nuestros, de escaso o nulo desarrollo. Obviamente, es cuando alude a nuestro país, que se vuelve más acabada la descripción y,
también, más aguda la crítica. En este punto, no pueden soslayarse los ejemplos de una verdadera "picaresca criolla", impensables en otras latitudes, por más subdesarrolladas que fueren; así tenemos leyes que dicen que determinadas relaciones laborales no son... relaciones laborales o Tribunales de Justicia, aún de los más elevados, que sostienen que los "contratados" del Estado no son
empleados públicos pero tampoco lo son de derecho privado, sino una tercera categoría, no registrada ni en la Constitución ni en el resto de nuestro ordenamiento positivo.
Están presente, asimismo, la precarización del empleo, la flexibilidad laboral, la virtual desaparición del modo de trabajo "fordista", la quiebra del Estado benefactor, como algunos de los fenómenos que se describen en la obra, al menos en cuanto a su incidencia en el
concepto de "contrato de trabajo" y sobre todo, en el de "relación de dependencia" en el que hasta no hace mucho se asentara.
Pero no se piense que todo se encuentra limitado al tránsito por las facetas históricas, económicas y jurídicas del trabajo prestado bajo relación de dependencia, o a la mera exposición de las doctrinas elaboradas en torno a ese concepto, o a una simple descripción de las
profundas mutaciones de todo orden producidas en la sociedad en los últimos tiempos con relación al mismo. Nada de eso; no se trata de una obra neutral ni pretende serlo, solo que así como el solo hecho de alejar o acercar la lente sobre un determinado objetivo, constituye, por si mismo, toda una toma de posición, en este caso la frase afortunada, el fino giro y una ironía apenas perceptible,
resultas suficientes para dar a conocer cual es la opinión de Perugini acerca de, prácticamente, todos los tópicos examinados.
Otro acierto, no menor sin duda, y derivado, probablemente, de la juventud de quien suscribe la obra, es que la misma no permanece en un lamento plañidero por la pérdida de aquello que sucedió y que, presumiblemente no habrá de volver. No se le oculta que, para
bien o para mal, ni la década del 50 ni el Estado de Bienestar habrán de regresar, al menos en lo inmediato, por lo que se incursiona, con rigor y alguna audacia, acerca de los tiempos que están por venir.
En suma, un panorama exhaustivo acerca de esta concepción cambiante de la dependencia laboral y de su pertinencia para dar respuesta a los inquietantes interrogantes que se ciernen, no solamente sobre nuestra disciplina sino, también, sobre el destino de
quienes más necesitan de la existencia de un conjunto de normas que los protejan y los incluyan.
Las "road movies" no suelen tener un final feliz y ésta, la de la "relación de dependencia" es posible que no resulte una excepción. Es que la disyuntiva con que se cierra la obra, relativa a si la revisión de este concepto servirá para extender los beneficios que se
derivan de él a quienes actualmente no se encuentran aprehendidos en la misma o si, por el contrario, será la excusa para quitar las pocos que aún subsisten, nos deja, ciertamente, un sabor agridulce. Sin embargo, esto no debería extrañarnos demasiado; lo que sucede es que, como suele decirse -y conoce bien nuestro joven autor- el futuro... el futuro ya no es lo que era.
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